Suno, que genera música con IA, ha publicado su nuevo modelo, v6. Lo que destaca en el relato de la empresa no es lo que el modelo sabe hacer, sino con qué se entrenó.
v6 es el primer modelo de Suno hecho con el apoyo de la industria discográfica. Tras dos años de litigios por derechos de autor, ese es el cambio más visible en la postura de la compañía.
Los datos se rehicieron desde cero
Jack Brody, de Suno, dijo a The Verge que v6 se entrenó "desde cero, con un nuevo conjunto de datos que no incluye los mismos datos con los que se entrenaron nuestros modelos anteriores". El conjunto incluye contenido licenciado de Warner Music Group, BMG y Believe, junto a lo que la empresa llama "datos de usuario".
Esa formulación deja un hueco importante. Los datos del nuevo modelo pueden estar limpios, pero eso no resuelve cómo se entrenaron los anteriores. Y esos datos antiguos son justamente el objeto de las demandas contra Suno.
La contrapartida musical del acuerdo tampoco es unidireccional. En licencias de este tipo las discográficas suelen pedir tanto un reparto de ingresos como límites sobre el uso del nombre del artista. Suno no compartió el detalle de esos límites; solo indicó que los datos están licenciados.
Tres modelos distintos
v6 no es un único lanzamiento. La empresa ofrece tres variantes repartidas entre tareas diferentes.
| Versión | Enfoque | Acceso |
|---|---|---|
| v6 | Calidad estándar de producción | Planes de pago |
| v6-wild | Más experimental, salida impredecible | Planes de pago |
| v6-mini | Velocidad y coste bajo | Gratis para todos |
Que el nivel gratuito sea el modelo mini es una escalonación de producto habitual. La diferencia real está en la licencia: para el uso comercial de una pieza, con qué versión se generó pasa a ser una pregunta relevante.
Ofrecer tres versiones a la vez muestra además que la base de usuarios se ha partido en dos. De un lado, un público gratuito amplio que prueba rápido; del otro, un grupo menor que usa la salida en su trabajo y busca previsibilidad.
Qué cambian los datos licenciados
Un modelo entrenado con datos licenciados implica menos riesgo para quien use su salida en un trabajo comercial. Aun así, la licencia por sí sola no resuelve de quién es la pieza resultante.
- El acuerdo cubre solo los datos de entrenamiento, no los derechos de uso de cada pieza generada.
- Los catálogos de las tres empresas son grandes pero no representan a toda la industria.
- No se ha explicado cómo figuran en el conjunto las grabaciones de artistas independientes.
Otro punto abierto es la duración de la licencia. Las licencias de datos de entrenamiento suelen renovarse por periodos y, si no se renuevan, la situación del modelo queda en el aire. Como el detalle de esos contratos no es público, lo único medible para el usuario es la declaración de la propia empresa.
Visto desde un estudio
En publicidad, videojuegos y vídeo se pregunta cada vez más por el historial de derechos de la música utilizada. Los sistemas de emparejamiento de contenidos de las plataformas pueden generar reclamaciones sobre piezas de origen incierto.
Por eso el consejo práctico es simple: guardar con qué modelo se generó la pieza, con qué plan y qué decía ese plan sobre el uso comercial. El paso de Suno con v6 facilita llevar ese registro, no lo vuelve innecesario.