Según The Information, que cita fuentes, Nvidia negocia invertir hasta 3.000 millones de dólares en SB Energy, la promotora de centros de datos respaldada por SoftBank. La compañía aspira a salir a bolsa en el corto plazo y es la promotora detrás del enorme campus de OpenAI en Ohio.

Por qué un fabricante de chips respalda a un constructor

El negocio de Nvidia es vender chips. Poner capital en una promotora de centros de datos parece ajeno a eso; encaja en cuanto se mira dónde está atascada la cadena de suministro.

Fabricar chips ya no es el punto más estrecho de esa cadena. La restricción real es el edificio donde van los chips: la conexión eléctrica, la capacidad de refrigeración, el terreno y los permisos de red. Lo que determina cuánto tarda en levantarse un campus de IA no suele ser la fecha de entrega del chip, sino cuándo llega la electricidad.

En ese cuadro, que un fabricante de chips invierta en una promotora equivale a financiar el obstáculo que tiene delante su propio producto.

La conexión con Ohio

El papel de SB Energy en el campus de OpenAI en Ohio convierte esto en algo más que la historia de una empresa. Ya se informó de que Nvidia había reducido a la mitad la garantía de 250.000 millones de dólares que había dado para ese mismo campus.

Leídos juntos, los dos pasos muestran una dirección: Nvidia pasa de asumir riesgo mediante garantías a asumirlo mediante capital. Una garantía implica una obligación de pago si las cosas van mal. El capital implica una parte si las cosas van bien. Tomar dos posiciones distintas sobre el mismo proyecto sugiere que el precio de ese riesgo ha cambiado.

La duda de la financiación circular

Esta estructura tiene también su lado criticado. Que Nvidia invierta en sus clientes, y en los proveedores de sus clientes, se discute en el sector bajo el epígrafe de financiación circular.

El mecanismo funciona así:

  • Nvidia aporta capital a una empresa de infraestructura.
  • Esa empresa construye un centro de datos y compra chips de Nvidia para llenarlo.
  • La venta aparece en los ingresos de Nvidia.

Si la demanda es real, la estructura es inofensiva: se trata simplemente de una inversión vertical. Si la demanda está inflada, significa que el mismo dinero se cuenta varias veces a lo largo de la cadena. La forma de distinguirlo es observar si la capacidad construida se llena de verdad.

Por qué importa la salida a bolsa

La ambición bursátil de SB Energy haría auditable este cuadro desde fuera. Una empresa cotizada tiene que informar de la duración de los contratos, las tasas de ocupación y la concentración de clientes.

Ese es hoy el mayor vacío de información en el terreno de los centros de datos: nadie desde fuera sabe qué parte de la capacidad construida está atada a contratos de largo plazo. Que una promotora cotice crearía además una fuente de referencia para el resto del sector.

Qué no está cerrado

Las conversaciones no han concluido y la cifra se da como límite superior. En operaciones de este tamaño, el importe y las condiciones finales suelen acabar siendo distintos de lo que se habló al principio.

La dirección no cambia: la carrera de la IA está pasando de ser una carrera de desarrollo de modelos a una carrera de energía y construcción. Lo que decide esa carrera no es quién escribió el mejor modelo, sino quién consigue conectar la electricidad.