Nvidia avanza, según se informa, para adquirir Hugging Face por 12.900 millones de dólares. La compra podría ayudar al gigante del hardware a ampliar y reforzar su profunda integración con el conjunto del sector.
Entre otras cosas, Hugging Face es un repositorio en la nube para modelos de inteligencia artificial, en cierto modo parecido a lo que GitHub representa para el software convencional. Desarrolladores e investigadores buscan modelos que cumplan ciertos criterios, los descargan y ejecutan, y los ajustan en variantes distintas que después vuelven a subir.
El acuerdo no está cerrado, así que aún puede encontrar obstáculos. Pero, según una información que cita a una persona conocedora del asunto, ambas partes parecen perseguirlo activamente, y una segunda fuente confirmó que las conversaciones están en marcha.
Por qué resulta valiosa para Nvidia
Lo que significa la compra para Nvidia tiene que ver con el punto en que se encuentra la compañía. OpenAI, Anthropic y otros laboratorios de frontera han empezado a invertir en hardware propio especializado para entrenar y ejecutar sus modelos, buscando integración vertical y librarse de la palanca de Nvidia.
Con Hugging Face en su cartera, Nvidia podría tomar medidas para animar a ese lado del mercado a seguir dependiendo de su hardware. Las ganancias se agrupan en varios frentes:
- Influencia en el ecosistema: Nvidia ha respaldado públicamente el papel de los modelos de pesos abiertos como alternativa a los cerrados de frontera y publicó su propia familia abierta, Nemotron. La compra le da una influencia notable en ese terreno.
- Negocio de nube: la compañía ya tuvo planes para su propio negocio de nube pero le costó ponerlo en marcha. Esto podría reactivar ese motor.
- Inteligencia artificial física: Hugging Face es conocida sobre todo por alojar modelos de lenguaje, pero ha invertido cada vez más en los que se usan en robótica y aplicaciones físicas. Nvidia ya es uno de los mayores actores de ese ámbito.
No es rentable, pero sí estratégica
El negocio no es todavía rentable, según se informa. Aun así, haberse convertido en el sitio por defecto para almacenar, descargar o trabajar con modelos de pesos abiertos la hace enormemente relevante en términos estratégicos, al margen de su cuenta de resultados.
La compañía se fundó en 2016. Nvidia ya había invertido en ella, pero no era la única: Google y Microsoft también figuraban entre los inversores. La información señala que otras empresas habían intentado comprarla.
Por qué importa
El verdadero alcance de esta operación no está en el precio sino en la posición. Los modelos de pesos abiertos se presentan como una vía de escape frente a la dependencia de los proveedores cerrados. Y la única puerta por la que pasa esa vía de escape es, en gran medida, Hugging Face.
Que una empresa de hardware sea dueña de esa puerta introduce una tensión en el relato de la independencia. Los pesos de los modelos pueden seguir abiertos; de quién es el lugar donde esos modelos se distribuyen, se descubren y se comparan es otra cuestión.
Para los mercados que emplean infraestructura ya hecha en lugar de construir la suya, hay una consecuencia directa. Una de las razones para elegir modelos abiertos era escapar del anclaje a un proveedor; cuando cambia el dueño del lugar donde viven esos modelos, conviene volver a preguntarse dónde queda esa dependencia.