La cifra esperada
Media docena de inversores de la compañía dijeron al Financial Times que la salida a bolsa prevista de Anthropic para octubre podría producirse con una valoración de 2 billones de dólares o más. Una colocación a ese nivel superaría a SpaceX y convertiría el debut del laboratorio en la mayor oferta pública inicial de la historia.
La base de los inversores son los ingresos en rápido crecimiento de la empresa. Según esas fuentes, se espera que los ingresos anualizados del creador de Claude alcancen entre 100.000 y 120.000 millones de dólares a finales de 2026. La medida empleada es la que prefiere la propia compañía, que infiere las ventas de todo el año a partir del rendimiento reciente. Eso supondría multiplicar por más de diez a lo largo de 2026. Un inversor del grupo lo expresó así: si Anthropic crece un 800 por ciento anual, en el extremo más bajo cabría esperar que cotizara a 30 veces ingresos, lo que la convertiría en una empresa de 3 billones de dólares.
El problema de la comparación
El punto más débil de una valoración así es la falta de referencia. Anthropic no tiene un par cotizado en Estados Unidos que la proporcione. Los inversores llenan ese hueco con empresas vistas como beneficiarias de la IA: el grupo de inteligencia de datos Palantir y la compañía de nube Nebius han cotizado este año en torno a 55 veces ingresos.
Según las fuentes, los altos directivos de Anthropic aún no han fijado un objetivo de valoración para la salida a bolsa, ni siquiera en conversaciones privadas. Los inversores han construido sus propios modelos financieros, así que lo que existe es un conjunto de expectativas y no una cifra declarada por la empresa.
Los riesgos frente al optimismo
Estas proyecciones alcistas se mantienen pese a las dificultades acumuladas. Los apartados principales del cuadro que recoge Ars Technica son:
- la competencia creciente de rivales chinos,
- la presión hacia la regulación de la IA,
- y la tensión latente con el gobierno estadounidense.
Entre esas preocupaciones, el veto temporal del Departamento de Comercio a los mejores modelos de Anthropic contribuyó en particular a que el crecimiento general de ingresos se ralentizara en el mes de junio, según dos inversores conocedores del asunto. Aun así, esas mismas fuentes señalan que la empresa se recuperó y siguió creciendo a un ritmo extraordinario incluso para los estándares de Silicon Valley.
Por qué importa
Una colocación de este tamaño no atañe solo a Anthropic. Una operación que podría desbloquear miles de millones en ganancias para los primeros inversores de una empresa de cinco años pondría también a prueba a unos mercados públicos cada vez más nerviosos ante el auge de la IA. Hasta ahora estas valoraciones se formaban en mercados privados, mediante los modelos de un conjunto limitado de inversores; una salida a bolsa significa que el precio lo fija por primera vez un cuerpo amplio de compradores.
La compañía dirigida por Dario Amodei presentó su documentación ante la Comisión de Bolsa y Valores en junio, lo que la sitúa en un periodo de silencio que limita los anuncios públicos sobre su desempeño financiero. Anthropic declinó hacer comentarios. Todas las cifras aquí descansan por tanto en declaraciones de inversores y no en datos confirmados por la empresa.
El calendario de la colocación añade otra capa. El periodo de silencio limita la capacidad de la empresa para defender públicamente sus propias cifras, así que hasta octubre el debate discurrirá en buena medida sobre declaraciones de inversores y modelos construidos desde fuera. La distancia entre la expectativa y el precio que finalmente se forme será un indicador no solo para Anthropic, sino para los planes de salida de las demás empresas de IA que se espera que sigan.