Según The Information, que cita fuentes, Mercor y firmas similares que recopilan datos para laboratorios de IA están impulsando la demanda de comprar o licenciar los conjuntos de datos internos de startups que cierran o son adquiridas.
Un ejemplo concreto
El ejemplo que recoge el reportaje ilustra bien la situación: ocho días después de que la startup de agentes de IA Warmly aceptara a finales de junio ser adquirida por HubSpot, su consejero delegado, Maximus Greenwald, encontró un correo inusual en su bandeja de entrada.
La oferta llega, por tanto, mientras la empresa aún está en proceso de cierre. Eso muestra a qué velocidad se mueve esta demanda.
Por qué vale tanto este dato
Los datos fáciles para entrenar modelos se han agotado en buena medida. La web ya está rastreada y la mayor parte de lo que queda está tras controles de acceso o es de baja calidad.
Lo valioso ahora son los datos que no existen en ningún otro sitio. El conjunto interno de una startup encaja exactamente en esa descripción: interacciones reales de usuarios, ejemplos etiquetados de un dominio concreto, salidas corregidas por personas. Nada de eso aparece en ningún rastreo web.
Los datos de una startup que cierra quedan además sin reclamante. Cuando una empresa deja de operar, los datos permanecen ahí como activo y pasan a ser vendibles en el proceso de liquidación.
Los problemas que plantea
La vertiente jurídica de este mercado no está asentada y quedan varias preguntas abiertas:
- Consentimiento: ¿aceptaron los usuarios que generaron esos datos que se vendieran a un laboratorio de IA? La mayoría de políticas de privacidad indican que los datos pueden transferirse si se transfiere la empresa, pero "transferencia" y "venta a un tercero" no son lo mismo.
- Alcance: un usuario acepta que sus datos sirvan para mejorar el producto que usa; ¿qué cubre esa aceptación cuando el producto ya no existe?
- Trazabilidad: nadie sigue adónde van los datos. Una vez que el conjunto de una empresa liquidada cambia de manos, se pierde el rastro.
Qué significa para las startups
Hay también una vertiente de los fundadores. Para una startup que cierra, el conjunto de datos se convierte en una vía de ingresos inesperada, a veces suficiente para cubrir los últimos salarios.
Eso introduce un cálculo nuevo en el ecosistema emprendedor: los datos acumulados al construir un producto pueden tener valor aunque el producto fracase. Cómo se le explica ese cálculo al usuario sigue sin respuesta.
Por qué aparece ahora
Este mercado se ha formado en el cruce de dos tendencias. Por un lado, los datos de calidad para entrenar modelos escasean; por otro, un gran número de startups fundadas en 2021 y 2022 está llegando al punto de cerrar o ser adquiridas.
Al juntarse, aparece un mercado con oferta y demanda. La demanda es urgente y la oferta está en liquidación y con poco poder de negociación: un equilibrio en el que los precios se forman a favor del comprador.
Qué puede hacer el usuario
Como usuario resulta difícil ver en qué punto de esa cadena estás. Aun así hay algunas cuestiones prácticas:
- Si un servicio que usas va a cerrar, ejercer el derecho a borrar tus datos antes del cierre.
- Revisar qué dice realmente la cláusula de "transmisión de la empresa" en la política de privacidad.
- Pensárselo dos veces antes de subir datos sensibles a servicios pequeños de vida incierta.
Nada de esto ofrece una protección completa, pero es la única lección concreta que deja esta noticia: la vida de un servicio puede ser más corta que la de los datos que le entregaste.