Un análisis de las reseñas sobre empleadores en Glassdoor muestra que los trabajadores son cada vez más críticos con la inteligencia artificial en el trabajo. Y sus quejas van mucho más allá del miedo a perder el empleo.

La cifra principal es contundente: entre los trabajadores estadounidenses, la proporción de comentarios positivos sobre la IA cayó del 81 por ciento en 2019 al 43 por ciento a mediados de 2026. Los negativos subieron al 53 por ciento.

También creció el peso del tema: las menciones a la IA en las reseñas estadounidenses aumentaron un 240 por ciento entre mayo de 2025 y mayo de 2026.

La división por ocupación

  • Los directivos son con diferencia el grupo más favorable.
  • Los arquitectos de software mencionan la IA más que ningún otro perfil y la valoran sobre todo en positivo.
  • Los ingenieros de software, cuyo trabajo es escribir y revisar código, son mucho más escépticos: el 57 por ciento de sus comentarios se inclina a lo negativo.
  • Los peritos de seguros son casi por completo negativos. Su queja suele ser la misma: que la dirección les imponga herramientas defectuosas.
  • Escritores, contables y atención al cliente son críticos en una proporción de cuatro a uno.
  • Carniceros o electricistas, oficios que la IA apenas toca, casi no mencionan el asunto.

Hay un umbral interesante: en cuanto un puesto alcanza una exposición moderada a la IA, los comentarios sobre ella aparecen sin importar cuánto amenace realmente la automatización a ese oficio. La discusión llega antes que la amenaza.

Dos caminos a la satisfacción, muchos a la frustración

Las reseñas positivas detalladas caen casi por completo en dos grupos: el 44 por ciento procede de trabajadores cuyas empresas se benefician del auge de la IA y el 41 por ciento elogia al empleador por facilitar herramientas, formación y apoyo. Cerca del 27 por ciento de las positivas son comentarios genéricos sin detalle alguno.

La crítica es mucho más variada:

  • 20%: miedo a perder el empleo (la queja más común, pero ni de lejos la única)
  • 14%: la empresa les obliga a usar IA
  • 13%: la IA distrae del negocio principal o degrada la experiencia del cliente
  • 10%: el uso interno resulta alienante, con vigilancia laboral y mensajes automáticos de la dirección
  • 8%: las expectativas de productividad de los jefes son poco realistas
  • 10%: la empresa adopta la IA demasiado despacio o no da las herramientas adecuadas

Ese último punto importa: una décima parte de los comentarios negativos viene de gente favorable a la IA. Su queja no es la tecnología, sino no poder acceder a ella.

Las mujeres de la generación Z

Aquí está la división más marcada. Los hombres valoran la IA positivamente el 45 por ciento de las veces; las mujeres, solo el 32. Por generaciones, la X es la más receptiva con un 47 por ciento, los millennials un 40 y la Z un 33.

Entre los más jóvenes la brecha de género es llamativa: solo el 21 por ciento de los comentarios de mujeres de la generación Z es positivo, frente al 42 por ciento de los hombres de su misma generación. En la generación X la brecha se explica por diferencias de sector y ocupación; según el análisis de Glassdoor, en la Z esa explicación no se sostiene en absoluto.

Los analistas de Glassdoor añaden una advertencia: parte del sentimiento negativo se solapa con empleos de oficina donde el agotamiento y el miedo a los despidos ya eran habituales. Aun así, muchas reseñas trazan una línea directa entre la IA y la pérdida de empleo.