La Comisión Europea ha clasificado por primera vez ChatGPT como motor de búsqueda muy grande, lo que somete al chatbot a normas de supervisión más estrictas. La decisión se anunció en Bruselas.

El razonamiento es técnico: el chatbot de OpenAI puede buscar en la web y responder consultas. Eso lo convierte en un motor de búsqueda a efectos de la Ley de Servicios Digitales. Además, ChatGPT alcanza al menos 45 millones de usuarios mensuales en la UE, el umbral de esta clasificación.

En la misma decisión, la Comisión reclasificó Reddit y Roblox como plataformas en línea muy grandes. Ambas cuentan como plataformas porque los usuarios pueden compartir allí contenido de otros usuarios.

Cuatro meses

Los tres servicios tienen hasta finales de diciembre de 2026 para cumplir las obligaciones adicionales. La principal es evaluar los riesgos para los usuarios: contenido ilegal, peligros para menores e interferencia electoral.

La Comisión gana con ello mayores poderes de auditoría, que ejercerá junto a las autoridades de Irlanda y los Países Bajos. La vicepresidenta de la Comisión, Henna Virkkunen, señaló que los servicios deberán someterse a una supervisión más estricta. Con esto, el número de plataformas y buscadores clasificados bajo la ley asciende a 28.

Las obligaciones concretas

  • Un archivo de anuncios de consulta pública
  • Acceso a datos para investigadores acreditados
  • Informes de transparencia semestrales
  • Mecanismos de denuncia de contenido ilegal, con su proceso de reclamación
  • Un mecanismo de respuesta ante crisis

Donde la ley se vuelve borrosa

La discusión de fondo está en el alcance del acceso a datos. Si lo que se abre a los investigadores acreditados debe incluir también los datos de entrenamiento o los pesos del modelo es objeto de debate entre juristas.

La diferencia no es menor. ¿Puede evaluarse el riesgo sistémico —medir, por ejemplo, cómo se comporta un modelo en periodo electoral— desde fuera, mirando solo las salidas, o hace falta mirar dentro del modelo? Lo primero es posible pero limitado; lo segundo es el terreno que las empresas protegen con más celo.

La cuestión sentará precedente no solo para ChatGPT, sino para todas las clasificaciones que vengan después.

El efecto más amplio

La norma solo obliga dentro de la UE; el umbral se cuenta en usuarios europeos. En la práctica, sin embargo, el efecto viaja.

El motivo: una empresa rara vez mantiene un producto desarrollado aparte para el mercado regulado. Los informes de transparencia, los mecanismos de denuncia y los protocolos de crisis acaban dentro del propio producto. Una función obligatoria en la UE suele quedarse activada en todas partes, porque mantener dos versiones sale caro.

Así, la línea que traza la UE tiende a convertirse en un suelo global de facto. Con las normas de protección de datos ocurrió lo mismo.

Por qué importa esta clasificación

La Ley de Servicios Digitales se escribió pensando en redes sociales y buscadores. Que un chatbot cuente como "motor de búsqueda" muestra cómo se está adaptando la norma a los productos de IA: no redactando una ley nueva, sino encajándolos en una definición existente.

La consecuencia práctica: ChatGPT queda ahora en el mismo marco de supervisión que la Búsqueda de Google. El mismo camino se abre para cualquier producto de IA que cruce el umbral de usuarios, y cruzarlo hoy es más fácil que antes.