¿Qué ocurrió?
Los expertos coinciden en que la IA de agentes está cambiando el lugar de trabajo. Desde el despliegue de asistentes inteligentes hasta el auge de las empresas autónomas, se espera que los agentes asuman una serie de actividades que tradicionalmente realizaban los profesionales.
Aunque existe acuerdo en que los agentes tendrán un impacto notable en las operaciones, hay menos consenso sobre el papel que desempeñarán las personas en ese entorno. Lo que ya está claro es que el futuro del trabajo exigirá una combinación cuidadosa de experiencia humana y capacidades de IA.
La idea del polímata
Gerrit Kazmaier, presidente de producto y tecnología de Workday, sostiene que encontrar el equilibrio adecuado entre la agencia humana y la de la IA abre nuevas oportunidades. Según él, la IA de agentes amplifica las fortalezas de los trabajadores y les permite funcionar como polímatas.
Los expertos señalan que el término procede del griego antiguo y describe a alguien que destaca en varios campos. Como planteó la estratega principal de Workday Julie Colwell en una entrada de blog, el auge del polímata en la era de los agentes se asocia a un desplazamiento de la demanda laboral: de los especialistas que lo saben todo sobre un único dominio a profesionales con conocimientos en varias disciplinas.
Kathy Pham, vicepresidenta de IA de Workday, también reconoció esa tendencia y dijo a ZDNET que serán decisivos los profesionales capaces de trabajar con agentes en varias áreas a la vez: "Estas son las brechas que necesitamos cubrir, y quizá entonces podamos redirigir nuestra energía hacia áreas de mayor valor, porque ya hemos automatizado las partes menos valiosas de nuestra vida laboral, las que nos consumían tiempo".
Las dos cualidades buscadas
- Adaptación: seguir el ritmo del cambio impulsado por la IA
- Confianza: tomar las decisiones valiosas que los agentes no pueden
La analogía del piano
Chris Kairinos, director sénior de tecnología del entorno de trabajo moderno, servicios al cliente y operaciones tecnológicas en A+E Global Media, sostiene que la adaptación y la flexibilidad serán decisivas a medida que se afiancen los agentes: "Todo el mundo tiene simplemente que abrazar la tecnología". A su juicio, centrarse en la especialización en un área está siendo sustituido por la aptitud para trabajar en muchas.
"No creo que haga falta dominar la tecnología, porque no creo que ahora mismo haya forma de dominarla", dijo Kairinos, que recurrió a un instrumento musical para explicar el desarrollo de competencias: en lugar de aprender a tocar el piano una vez, los profesionales deben poder afinar sus habilidades para adaptarse rápido y bien a instrumentos que cambian.
"Es como si al piano le añadieran 30 teclas distintas. La forma del piano está cambiando; ahora hay tres capas de teclas y tres pedales más. Si el piano cambia todo el rato, ¿cómo vas a llegar a ser un maestro? En esas condiciones, no puedes. Solo tienes que ser lo bastante adaptable como para poder usarlo".
La otra cara del argumento
Que la demanda se desplace de la especialización a la versatilidad no significa que la especialización haya perdido valor. La analogía del piano de Kairinos habla de usar un instrumento; decidir qué tocar con él exige otro tipo de conocimiento, y ese conocimiento viene de la experiencia en un campo.
La segunda de las dos cualidades que enumera la información —la confianza para tomar decisiones que los agentes no pueden— implica justo eso. Saber si una decisión puede dejarse en manos de un agente exige conocer el campo.
Qué no está cerrado
La mayoría de las valoraciones recogidas proceden de directivos de una empresa que vende productos de agentes: Workday. Eso no invalida las observaciones, pero muestra el equilibrio de las fuentes. La información no presenta ningún dato numérico del mercado laboral que respalde el desplazamiento del especialista al polímata.