Las cifras publicadas

Meta ha publicado un balance de su cumplimiento del veto australiano a las redes sociales para menores de 16 años. Según la compañía, a 30 de junio de 2026 había retirado el acceso a más de 750.000 cuentas de Facebook e Instagram que consideró pertenecientes a personas por debajo de la edad mínima de 16 años.

Esa cifra incluye más de 500.000 cuentas eliminadas en los meses previos a la entrada en vigor de la ley, que la empresa comunicó en enero, y el resto retiradas desde entonces. Los datos cubren del 1 de diciembre de 2025 al 30 de junio de 2026. Meta señala que la aplicación continúa y que las cifras seguirán creciendo. Reporta los datos a la Comisaría de eSafety de Australia y dice que seguirá publicando actualizaciones periódicas.

El método detrás de las cifras

Lo que Meta subraya es que identificar la edad en internet no es una comprobación única sino un proceso continuo. La empresa agrupa las mejoras del año en varios apartados:

  • Detección proactiva con IA: se analizan perfiles, publicaciones, comentarios, biografías y pies de foto en busca de pistas contextuales de que una cuenta pueda pertenecer a un menor de 16. Las celebraciones de cumpleaños o las menciones al curso escolar están entre esas pistas.
  • Denuncia simplificada: se ha facilitado que padres y comunidad denuncien una cuenta sospechosa, tanto dentro de las aplicaciones como desde los centros de ayuda.
  • Revisión de denuncias con IA: las denuncias se complementan ahora con revisión asistida por IA. Meta afirma que esto ofrece más precisión y resoluciones más rápidas que la revisión humana sola.
  • Bloqueo de nuevo registro: se han reforzado los sistemas que detectan e impiden que alguien cree una cuenta nueva tras habérsele retirado la anterior.
  • Clasificación por edad en la tienda: la clasificación en la App Store de Apple se actualizó a 16+ en Australia.

Informar a las familias

Meta apunta que la aplicación es solo una parte del trabajo. Entre junio y julio la empresa realizó una campaña informativa en Facebook e Instagram en Australia que alcanzó a aproximadamente 1,3 millones de personas. Les remitía a guías prácticas sobre cómo se detectan y eliminan las cuentas de menores de 16, qué ocurre con la cuenta de un adolescente y con los recuerdos allí guardados, y cómo comprobar y corregir la edad declarada.

El razonamiento de la empresa es que un joven que usa redes sociales sin que su padre, madre o tutor lo sepa es más difícil de acompañar, no más fácil, y que mantener informados a los padres forma parte de que estas protecciones funcionen.

Por qué importa

La norma australiana es uno de los primeros casos a gran escala en que un país obliga a las plataformas a aplicar directamente un límite de edad, y su resultado servirá de referencia en debates similares en otros lugares. El cuadro que presenta Meta muestra dos cosas a la vez: la escala de aplicación es realmente grande, pero el centro de gravedad del método no es la verificación de identidad, sino la inferencia mediante IA sobre conducta y texto.

Esa distinción importa, porque la detección por inferencia es probabilística por definición. Los falsos positivos pueden afectar a cuentas de usuarios mayores de 16; los falsos negativos dejan fuera cuentas que el veto pretendía cubrir. Que Meta situara en el centro de su campaña la vía para comprobar y corregir la edad declarada sugiere que esa incertidumbre se reconoce. La confirmación independiente de las cifras, por su parte, depende de lo que se reporte a la Comisaría de eSafety.