¿Qué ocurrió?
Se ha publicado el Programa de Medio Plazo 2027-2029 de Turquía. Junto a los apartados económicos y financieros, el documento de 81 páginas fija objetivos para la tecnología, la energía y la industria de defensa. La inteligencia artificial, los semiconductores, la robótica, las baterías y los sistemas autónomos figuran entre las áreas destacadas.
Lo llamativo es que el programa aborda esas áreas en conjunto y no por separado: busca reforzar la I+D, el diseño, la producción y la comercialización de forma que se complementen. Aumentar la cooperación estratégica entre instituciones de investigación, universidades y sector privado es otro de los apartados.
¿Qué hay en el lado de la IA?
- Desarrollar infraestructura de computación de alto rendimiento y supercomputación, y ampliar la capacidad del superordenador TRUBA.
- Crear los estándares necesarios para que los datos de las instituciones públicas puedan usarse en aplicaciones de IA, con fecha objetivo en el segundo trimestre de 2027.
- Desarrollar grandes modelos de lenguaje con alta competencia específica en turco.
- Construir sobre esos modelos soluciones nacionales de IA generativa personalizables a las necesidades de las instituciones públicas.
Chips y sistemas autónomos
Los semiconductores aparecen como área estratégica. El programa persigue instalaciones nacionales modernas capaces de producir los chips semiconductores usados en la fabricación industrial, y prevé que los chips de documentos de identidad y pasaportes se produzcan en Turquía.
Los vehículos y sistemas autónomos están directamente entre las áreas prioritarias de I+D. Las tecnologías de transporte de nueva generación, los materiales avanzados, la robótica y el almacenamiento de energía que los sustentan también figuran en la lista estratégica. Se planea asimismo extender por la industria los sistemas de producción autónomos y asistidos por IA.
¿Cuán amplia es la lista de "tecnología profunda"?
Bajo el epígrafe de tecnología profunda y avanzada, el programa enumera: inteligencia artificial, ciberseguridad, sistemas y vehículos autónomos, tecnologías cuánticas, sistemas hipersónicos, materiales de nueva generación, nanotecnología, biotecnología, tecnologías de sensores, chips, baterías, nuclear, energías renovables, blockchain y robótica.
La amplitud plantea una pregunta: declarar prioridad en quince áreas a la vez puede debilitar la idea misma de prioridad. El programa no ofrece en general un orden entre ellas, ni una partida presupuestaria asignada, ni un objetivo medible: cuántas instalaciones, cuánta capacidad, en qué fecha. La excepción es el segundo trimestre de 2027 fijado para los estándares de datos públicos.
Energía y defensa
En energía se priorizan las inversiones que aumenten la capacidad solar y eólica, y se busca extender los proyectos de almacenamiento en baterías para integrar en el sistema la generación variable. También figuran aumentar la capacidad nuclear y elevar el contenido nacional de los equipos de las centrales. Se preparará un plan nacional de estaciones de carga de alta capacidad para apoyar la electrificación de los vehículos comerciales pesados.
El punto más llamativo en defensa es la transferencia: el programa pretende abrir el paso para que la tecnología, la experiencia y el conocimiento desarrollados para defensa se trasladen a ámbitos civiles como el transporte, la salud, la IA y la seguridad. También se planea extender a tecnologías sanitarias, sistemas ferroviarios y electrónica el enfoque de creación de demanda y pedidos a largo plazo aplicado con éxito en defensa.
Qué vigilar
Un documento de programa es una declaración de intenciones; lo medible es su calendario y su presupuesto. Aquí, el único punto concreto de IA con fecha son los estándares de datos públicos. El objetivo del gran modelo de lenguaje en turco no tiene fecha ni medida de capacidad, ni se dice quién construiría el modelo, con qué cómputo o con qué datos.
Un hueco parecido aparece en el apartado de tecnologías espaciales: no hay objetivos claros para satélites, sistemas de lanzamiento o misiones. Lo que habrá que vigilar en los próximos meses no es la lista sino cuántos de sus puntos se convierten en un plan con fecha y presupuesto.