Según un análisis de Newcomer, los acuerdos con doble valoración se han generalizado en el actual ciclo de financiación de la IA. En la práctica, las firmas de capital riesgo de prestigio consiguen mejores precios que otros inversores dentro de la misma ronda.

Qué es una doble valoración

Una ronda de financiación normal tiene un solo precio: la empresa capta una cantidad a una valoración dada y todos los participantes compran acciones a ese precio. Eso es lo que llamamos la "valoración" de la ronda.

La doble valoración rompe esa regla. Dentro de la misma ronda, algunos inversores entran a una valoración menor, es decir, más barato. La misma empresa tiene dos precios distintos a la vez.

Por qué lo aceptan los fundadores

Por qué un fundador accedería a esto no resulta evidente de entrada: está entregando más participación por menos dinero.

El motivo es que la presencia de una firma de prestigio en la ronda tiene valor por sí misma. Que ese nombre aparezca en la lista de inversores facilita la ronda siguiente, facilita la contratación y aumenta la confianza de los clientes. El fundador compra esa señal y la paga con participación descontada.

El planteamiento de Newcomer dice exactamente eso: las firmas de prestigio monetizan su nombre de marca. En una etapa de capital abundante, el dinero no diferencia; el nombre sí.

Por qué se ha extendido ahora

La causa es la competencia dentro de las rondas de IA. Cuando quieren entrar más inversores de los que la empresa quiere captar, el poder de negociación pasa al fundador.

Pero ese poder no se aplica por igual. Un fundador puede exigir el precio completo a un fondo cualquiera y conceder un descuento a uno conocido, porque lo que recibe de cada uno no es lo mismo.

Qué señala

La práctica tiene dos consecuencias, ambas relevantes para quien mira desde fuera:

  • La valoración anunciada no da el cuadro completo. Los titulares del tipo \"la empresa X captó a una valoración Y\" pueden estar reflejando el precio más alto de la ronda.
  • Los retornos se reparten de forma desigual. Dos inversores de la misma ronda obtienen ganancias muy distintas en la misma salida.

No es una irregularidad: es un acuerdo libremente pactado entre partes. Pero vuelve algo más ambiguas las cifras de valoración que se leen en el sector.

Su relación con el debate sobre la burbuja

La difusión de esta práctica puede leerse además como indicador de recalentamiento en la inversión en IA. Las dobles valoraciones aparecen cuando hay inversores haciendo cola para entrar en una ronda; en épocas de capital escaso nadie negocia un segundo precio.

Visto así, la prevalencia de la doble valoración es un termómetro indirecto del mercado. Que la práctica empiece a retroceder sería una señal temprana de que el ciclo se enfría.

Para los fundadores

Este esquema tiene un coste del lado del fundador que no se ve de inmediato. La participación descontada deja una estructura en la que los inversores existentes se diluyen menos en rondas posteriores; el coste recae por tanto en las acciones del fundador y de los empleados.

El beneficio que aporta un nombre de prestigio es real, pero su precio también. Si ese cálculo se hizo bien solo se ve cuando la empresa llega a una salida.