Una jueza federal de California ha resuelto que la designación de Anthropic como riesgo de cadena de suministro por parte de la administración fue ilegal.

La jueza de distrito Rita Lin señaló en su resolución que la calificación de la empresa como riesgo para la seguridad nacional por parte del secretario de Defensa constituía una "represalia ilegal" contraria a la Primera Enmienda, y que la decisión fue "arbitraria y caprichosa". Lin concluyó además que se negó a Anthropic el debido proceso exigido por la Quinta Enmienda.

De dónde vino la disputa

A principios de este año la administración calificó a Anthropic de riesgo para la cadena de suministro y ordenó a todos los organismos federales, incluso los ajenos a Defensa, que dejaran de trabajar con la compañía.

La disputa nació de que la empresa mantuvo líneas rojas en ciertas salvaguardas. Anthropic se negó a abrir sus modelos de forma que permitieran su uso en armas totalmente autónomas y en la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses. El Pentágono negó que fuera a usarlos con fines distintos de los lícitos y alegó que la compañía intentaba controlar el uso militar de unos modelos que había comprado y pagado.

El razonamiento de la jueza

Lin formula una conclusión directa sobre la intención del gobierno: sus "palabras y hechos confirman que las actuaciones impugnadas se basaron en el deseo de hacer un escarmiento público con Anthropic por su 'arrogancia' al criticar al gobierno".

También señaló contradicciones en la propia conducta gubernamental:

  • La propuesta sobre la Ley de Producción de Defensa: aplicar esa ley a Anthropic implicaría que la empresa era esencial para la seguridad nacional, no una amenaza.
  • Un contrato en curso: el Departamento de Defensa negociaba al mismo tiempo un contrato con la compañía.
  • Colaboración en ciberseguridad: el gobierno trabajaba con el nuevo modelo de la empresa, Mythos, en ese ámbito.

Lin dejó constancia además de que Anthropic "carece de forma indiscutible" de cualquier acceso trasero a su tecnología una vez la entrega al Departamento de Defensa.

La frase más citada de la resolución: "Aunque el Departamento de Guerra es indiscutiblemente libre de elegir el proveedor de inteligencia artificial que prefiera, las pruebas demuestran que las amplias medidas impuestas a Anthropic fueron ilegales e infundadas. La invocación vacía de la seguridad nacional no es un cheque en blanco para castigar y tomar represalias contra quienes critican al gobierno".

El comunicado de la compañía sobre la resolución fue comedido: "Acogemos con satisfacción la resolución del tribunal según la cual esta designación de riesgo de cadena de suministro fue ilegal. Seguimos centrados en trabajar de forma productiva con el gobierno para aprovechar la inteligencia artificial en favor de nuestra seguridad nacional".

Por qué importa

Esta resolución sienta un terreno nuevo en la relación entre las empresas de inteligencia artificial y el Estado. Hasta ahora, que una compañía fijara límites en sus condiciones de uso se consideraba una decisión comercial; este fallo confirma que esos límites pueden quedar protegidos como libertad de expresión.

La consecuencia práctica: cuando un proveedor de modelos dice que no a ciertos usos militares o de vigilancia, excluirlo por ello de la contratación pública deja de ser un movimiento sencillo.

Hay otra cara, relativa al coste comercial de trazar una línea. Cuando Anthropic fijó esos límites asumió el riesgo de perder todo el mercado federal. La resolución no elimina ese riesgo, pero crea un precedente: otra empresa que fije un límite parecido cuenta ya con una decisión en la que apoyarse.

Anthropic presentó en marzo dos demandas distintas contra el Departamento de Defensa, una en California y otra en Washington. La de Washington sigue en curso, de modo que el asunto no está cerrado.