¿Qué ocurrió?
OlmoEarth Studio, la plataforma de Ai2 para construir modelos de observación terrestre, permite ahora calcular y exportar vectores de incrustación: representaciones numéricas compactas de datos de observación de la Tierra producidas por los modelos base OlmoEarth de código abierto.
El código fuente y los pesos del modelo son públicos junto al artículo de investigación, de modo que la comunidad puede inspeccionar exactamente cómo se generan esas incrustaciones.
Para qué sirven las incrustaciones
Las incrustaciones son una puerta de entrada rápida y económica para aprovechar OlmoEarth. Admiten un abanico amplio de tareas posteriores, desde la búsqueda por similitud hasta la segmentación o la exploración no supervisada.
El principio es sencillo: las ubicaciones con características de superficie similares acaban con vectores parecidos, mientras que las que difieren quedan lejos. Para aplicaciones que exijan más rendimiento, Studio admite además el ajuste fino supervisado.
Cómo se configura
- Área de interés: se dibuja o se sube cualquier polígono; Studio se encarga de conseguir las imágenes y del teselado.
- Periodo: de 1 a 12 periodos mensuales
- Codificador: Nano (128 dimensiones, 1,4 millones de parámetros), Tiny (192 dimensiones, 6,2 millones) o Base (768 dimensiones, 89 millones)
- Resolución espacial: 10, 20, 40 u 80 metros por píxel
- Fuentes de imagen: Sentinel-2 L2A, Sentinel-1 RTC o ambas
- Salida: un archivo COG con una banda por dimensión
La forma de los datos
Studio entrega un COG con una banda por cada dimensión de la incrustación. Los vectores se almacenan como enteros de 8 bits con signo (int8); los valores van de -127 a +127, y -128 queda reservado para "sin datos". Para recuperar los vectores en coma flotante se usa `dequantize_embeddings`, dentro de `olmoearth_pretrain`.
Como todo se calcula bajo demanda en lugar de extraerse de un archivo global precalculado, las incrustaciones reflejan exactamente las condiciones que interesan. Pueden generarse incrustaciones mensuales para captar la dinámica estacional, sin quedarse en instantáneas anuales.
¿Por qué es importante?
La parte más cara de trabajar con imágenes de satélite no suele ser la imagen en sí, sino ponerla en un formato utilizable. Los vectores de incrustación entregan ese paso ya hecho: en lugar de píxeles en bruto se dispone de una representación numérica sobre la que puede calcularse la similitud.
Que los pesos y el código estén abiertos es un asunto aparte. Una incrustación constituye la base de cualquier análisis que se construya encima; no poder ver cómo se produjo esa base significa no poder ver sobre qué se apoyan los resultados.
Cómo se elige el codificador
La diferencia entre los tres codificadores no es solo el tamaño, sino el coste de cómputo. Nano es el más ligero, con 1,4 millones de parámetros; Base es el más pesado, con 89 millones, y produce vectores de 768 dimensiones. Tiny queda en medio y es la opción utilizada en la mayoría de los ejemplos documentados.
Una dimensión mayor del vector significa un archivo mayor para la misma superficie: como se escribe una banda por dimensión, una salida de 768 dimensiones ocupa seis veces más que una de 128. Para quien quiera cubrir un área amplia en periodos mensuales, eso es un coste directo de almacenamiento y transferencia.
Qué no está cerrado
La compañía afirma que las incrustaciones han mostrado buen rendimiento en sus propias pruebas y en evaluaciones independientes, pero la información no aporta resultados numéricos de esas evaluaciones. Las incrustaciones calculadas a medida están disponibles por ahora solo para usuarios de OlmoEarth Studio, y el acceso requiere ponerse en contacto con la empresa.