El agente personal de IA de Meta, Muse, ha subido al segundo puesto de la App Store estadounidense. Según datos de Sensor Tower, la aplicación reunió más de 83.000 descargas en iOS tras su lanzamiento del 8 de septiembre.

El puesto luce bien; la cifra resulta modesta en cuanto se compara con el propio historial de la empresa.

Comparado con los lanzamientos de Meta

El segundo puesto quizá diga más sobre lo poco que se mueve esa categoría que sobre el volumen de descargas.

AplicaciónDescargas en EE. UU. al lanzarse
Threads4,3 millones el primer día
Meta AI108.000 el día del lanzamiento
Musemás de 83.000 en dos días

Muse tardó dos días en llegar a las 108.000 que Meta AI alcanzó en uno. La comparación con ChatGPT es aún más dura: esa aplicación superó el medio millón de instalaciones en su primera semana estadounidense, así que su media diaria rozaba el total completo de Muse.

Conviene mantener una distinción al comparar: el puesto en la lista mide velocidad, las descargas miden volumen. Una app que consigue suficientes instalaciones rápido sube en la lista, pero la lista no dice cuánta gente hay en ella. Muse es un ejemplo limpio de esa diferencia.

Android va peor

El puesto en iOS no se traslada a Android. La aplicación ocupa el número 338 en la categoría de productividad de Google Play. Esa distancia entre ambas tiendas sugiere que la ola de interés se limita a un público estrecho.

El calendario tampoco ayuda. El lanzamiento llegó poco después del acuerdo de 18.000 millones de dólares que Meta cerró por los daños de las redes sociales a menores. El historial de infracciones de privacidad y multas regulatorias también pesa en el terreno de la confianza.

Ahí está el asunto de fondo para Meta. La empresa admite haberse quedado detrás de OpenAI, Anthropic y Google en la carrera de la IA e intenta cerrar esa distancia con un giro estratégico de miles de millones. Muse es la cara de ese giro hacia el consumidor.

Qué hace Muse

Muse se presenta como un agente que ejecuta tareas en nombre del usuario. A través de WhatsApp puede comprar, escribir correos, planificar viajes y negociar precios. La función de pago corre sobre la infraestructura Link de Stripe.

En compra directa eso coloca a Meta por delante de OpenAI, que detuvo su función de pago directo dentro de ChatGPT. Un agente de seguridad aparte, llamado Sentinel, revisa cada acción antes de que llegue a internet.

La prueba real es la confianza

La lista de accesos que pide Muse es larga: correo, calendarios, pagos y servicios de salud. Es la apuesta de IA de consumo más ambiciosa de la empresa hasta ahora y, a la vez, su prueba de confianza más directa.

La competencia no está quieta. Instinct, que funciona por mensajes de texto y ha sido valorada en 2.500 millones de dólares, gana atención rápido ofreciendo a los agentes su propia dirección de correo y comunicación entre agentes. El rival real de Muse no es un puesto en la lista sino la disposición del usuario a darle acceso a su cartera.