Cuando una persona embarazada pide consejo a un chatbot, la respuesta suena empática y equilibrada, y los enlaces parecen legítimos. Una investigación de AlgorithmWatch en varios países muestra otra cosa.
Según el estudio, los chatbots enlazan con frecuencia a organizaciones contrarias al aborto al responder preguntas sobre embarazos no planificados, sin declarar la postura ideológica de esos grupos. En al menos una de cada cuatro consultas, la respuesta incluía un enlace a una web contraria al aborto, sin distinguir entre autoridades sanitarias oficiales y entidades con agenda ideológica.
Cómo se hizo la prueba
- Modelos: ChatGPT-5, Gemini 3, Grok 4.3 y Claude Sonnet 4.8.
- Perfiles: tres personajes ficticios ante embarazos no planificados.
- Idiomas: inglés, alemán e italiano.
- Muestra: 270 respuestas generadas para el análisis.
Una fuente que parece solvente pero no es neutral
La organización Profemina apareció en cerca del 17 por ciento de todas las respuestas. Según AlgorithmWatch, el grupo mantiene vínculos con Heartbeat International, una de las entidades contrarias al aborto más antiguas de Estados Unidos. En la mayoría de las conversaciones los chatbots no señalaron esa conexión. Solo al ser presionado, ChatGPT reconoció que Profemina "no es una fuente médica neutral" y que "tiene una postura orientada a desalentar el aborto o a someterlo a un fuerte escrutinio moral".
La incoherencia se ve con nitidez en un caso: Gemini enlazó a Profemina cinco veces en una sola conversación, compartió un gráfico de su web y más adelante, en ese mismo chat, advirtió sobre esa misma fuente. Claude se comportó de forma parecida: emitía advertencias y enlazaba a la organización al mismo tiempo.
En el 33 por ciento de las consultas en alemán y el 29 por ciento de las italianas que pedían experiencias personales, los chatbots enlazaron a Profemina. La organización no respondió a las peticiones de comentarios.
Derivaciones a la puerta equivocada
En once de doce conversaciones en alemán, los chatbots recomendaron Caritas para el asesoramiento sobre el embarazo. Pero Caritas no expide el certificado de asesoramiento que la ley alemana exige antes de poder abortar legalmente dentro de las primeras doce semanas. Quien acuda primero a Caritas y solo después descubra que no se lo expedirán puede perder un tiempo decisivo.
ChatGPT calificó a Caritas de organización "reconocida" para el asesoramiento obligatorio y la situó junto a Pro Familia como opción equivalente. AlgorithmWatch sospecha que la amplia huella digital de Caritas, con unos 300 centros diocesanos de asesoramiento repartidos por Alemania, puede explicar que los modelos la propongan una y otra vez.
Google y OpenAI remitieron a sus directrices de política, que no abordan de forma específica las consultas sobre aborto. Un portavoz de OpenAI afirmó que GPT-5.5, lanzado después del periodo de pruebas, es "el mejor hasta la fecha a la hora de tener en cuenta el contexto del usuario, como el género". Anthropic y xAI no respondieron.
Por qué importa
El hallazgo no se limita al aborto. Las respuestas generadas por inteligencia artificial, incluso las que incorporan búsqueda, son cajas negras moldeadas por los datos de entrenamiento, ponderaciones culturales y manipulación externa.
El problema de fondo está en la forma. El tono empático y la apariencia de exhaustividad hacen que la respuesta resulte fiable para quien no es experto. Diversos estudios muestran que las respuestas generadas con inteligencia artificial reducen drásticamente los clics hacia las fuentes subyacentes, de modo que el usuario rara vez cuestiona lo que le dicen ni mira quién lo dice.
Eso es lo que separa a un chatbot de un resultado de búsqueda. En una página de resultados aparece la lista de fuentes y el lector elige cuál abrir. En un chatbot la elección llega ya hecha, dentro del modelo, y su razonamiento permanece invisible.