Cómo entró en vigor
Turquía puso en marcha su Plan de Acción de IA 2026-2030 mediante una circular presidencial fechada el 18 de agosto de 2026. La hoja de ruta anunciada en junio se completó con esa circular, que además asigna tareas a las instituciones públicas.
El plan contiene 16 acciones prioritarias repartidas en cuatro ejes principales, denominados Reconocer, Aprovechar, Producir y Gobernar. Reúne en un solo documento los objetivos para 2030, desde la educación hasta los centros de datos y desde los modelos nacionales hasta la inversión privada.
En qué se diferencia del documento anterior
Conviene fijar bien la cronología: Turquía aplicó antes un documento distinto que cubría el periodo 2021-2025. La Estrategia Nacional de IA 2021-2025 pretendía elevar al 5 por ciento la participación de la IA en el producto interior bruto, llevar el empleo del sector a 50.000 personas y situar al país entre los 20 primeros de los índices internacionales.
El nuevo plan se aparta de aquel en un punto: pone en primer plano tareas medibles y epígrafes concretos de aplicación. Más que una declaración de intenciones, establece un marco sobre qué institución hace qué.
Reconocer: personas y datos
El primer eje apunta directamente a la alfabetización en IA y al capital humano. Los objetivos numéricos destacados:
- formación en IA para 5 millones de personas en dos años, mediante talleres en las 81 provincias,
- formar a 10.000 especialistas avanzados en IA y 100.000 profesionales de aplicación,
- trasladar al menos 2.000 conjuntos de datos públicos a la Biblioteca Nacional de Datos para investigadores, startups e instituciones.
Esos conjuntos procederán de ámbitos como salud, agricultura, defensa y comercio electrónico. El mismo eje prevé además tratar los derechos del usuario, la privacidad y la seguridad según niveles de riesgo, con una regulación basada en riesgo apoyada en reglas para quienes desarrollan tecnología y para las instituciones públicas.
Aprovechar: centros de datos y presupuesto
El segundo eje busca ampliar el uso de la IA en los servicios públicos y los procesos productivos. El apartado más concreto es la infraestructura: Turquía planea elevar la capacidad instalada total de centros de datos a al menos 1 gigavatio para 2030.
En el presupuesto, se destinará al menos un 2 por ciento de los programas de inversión pública a proyectos de IA. Las pequeñas y medianas empresas de salud, energía y fabricación inteligente recibirán apoyo de acceso mediante cupones de IA.
Cómo leerlo
Lo más destacable del plan no es tanto la naturaleza de los objetivos como su forma. La estrategia anterior era en buena medida una declaración de rumbo; este documento da cifras y reparte tareas. Un objetivo medible permite preguntar si se cumplió, y para un plan esa propiedad vale más que el tamaño de la ambición.
Algunos apartados requieren contexto. Un gigavatio de capacidad es un objetivo serio a escala de Turquía; para comparar, un solo campus grande de IA en otros países se acerca por sí mismo a esa cifra. El objetivo debe leerse por tanto como la construcción de una base propia y no como la entrada en una carrera global.
La prueba real será la aplicación. La circular reparte tareas entre instituciones, pero los calendarios, las partidas presupuestarias y los mecanismos de reporte están en el detalle del documento; que se publiquen con regularidad determinará si el plan sigue siendo realmente medible.