¿Qué ocurrió?

MIT Technology Review realizó una serie de entrevistas con jóvenes de entre 10 y 18 años para entender sus actitudes hacia la inteligencia artificial. Según la nota de la publicación, fechada el 13 de agosto de 2026, las reacciones de los jóvenes resultaron mucho más complejas de lo esperado; algunos se mostraron completamente indiferentes, mientras que otros expresaron preocupaciones profundas. Winter, de 17 años, una de las entrevistadas, dijo que le preocupaba que la IA pudiera significar el fin de la creatividad y el pensamiento crítico.

Según lo que reporta la publicación, la encuesta de Pew Research Center publicada en febrero de 2026 reveló que el 57 % de los jóvenes estadounidenses usó chatbots para buscar información, el 54 % los aprovechó para sus tareas escolares y el 47 % los usó con fines de entretenimiento. En cambio, el porcentaje de quienes usaron IA para apoyo emocional o consejos fue de solo el 12 %.

¿Por qué es importante?

Las entrevistas muestran que el enfoque de los jóvenes hacia la IA es mucho más matizado de lo que suponen los adultos. Remy, de 16 años, señaló que el uso de IA en la escuela está limitado por la preocupación por hacer trampa, y que esto ha afectado negativamente su propia habilidad de escritura. Remy también contó que la Universidad de Princeton modificó su código de honor, vigente desde 1893, debido a la IA, decidiendo incorporar supervisores durante los exámenes.

Danielle, de 18 años, contó que usa IA en un proyecto llamado Next Voters. El proyecto busca aumentar la participación política de los jóvenes resumiendo documentos de gobiernos locales en un lenguaje sencillo. Otros jóvenes, como Hazel, de 17 años, mantienen distancia con la IA debido al consumo de agua de los centros de datos y su impacto ambiental.

Lo que se sabe

  • La mayoría de los jóvenes entrevistados reconoció usar la IA al menos de manera limitada.
  • Para los niños en edad escolar primaria y media, la IA aún no es una tecnología tan demandada como el iPhone o Snapchat.
  • Las primeras experiencias de los jóvenes con la IA suelen darse a través de sus padres o sus escuelas.
  • Algunos jóvenes usan la IA para desarrollar herramientas como personajes, plataformas tecnológicas o asistentes de aprendizaje.

¿Qué sigue?

La nota destaca que los jóvenes evalúan la IA más por el temor a un daño social que por el miedo a perder empleos. Los autores sostienen que el peligro es una razón para enseñar sobre la herramienta, no para prohibirla, y señalan que los jóvenes quieren mantener el control sobre cómo la usan. No se compartió un calendario concreto sobre nuevas encuestas o medidas de política relacionadas con el tema.

Lo que muestran la encuesta y las entrevistas

La cifra más llamativa no es el uso más comentado sino el menos: un 12 por ciento de los adolescentes recurre a la IA para apoyo emocional o consejo. El debate público se construye sobre los vínculos afectivos de los adolescentes con los chatbots, mientras los datos dicen que es una conducta minoritaria. Doce por ciento no es poco, pero tampoco es suficiente para ocupar el centro de la conversación.

El segundo punto es de método. Las entrevistas no son una encuesta: un puñado de adolescentes en sus propias palabras, por bien elegidos que estén, no representa al grupo de edad. El valor de este tipo de reportaje no está en la representatividad sino en sacar a la luz motivos que ningún cuestionario recoge: que Hazel objete por el consumo de agua de los centros de datos es una forma de rechazo que ninguna opción cerrada habría registrado.

Lo que cuenta Remy señala un hueco parecido: una prohibición impuesta por miedo a la copia dificulta aprender a escribir, no usar la herramienta. La elección entre prohibir y enseñar es un problema que estos relatos hacen visible como no lo hacen los porcentajes.