OpenAI añade un nuevo tipo de asiento a su plan empresarial, ChatGPT Business: Premium. Según la compañía, la petición más frecuente de sus clientes empresariales era una opción de asiento ampliada con más capacidad y uso incluidos.

Los precios

  • Asiento Premium: 125 dólares por usuario al mes, o 100 dólares al mes con facturación anual
  • Asiento estándar: 25 dólares por usuario al mes, o 20 dólares al mes con facturación anual

Ambos tipos pueden mezclarse en el mismo espacio de trabajo, con una elección distinta para cada miembro del equipo.

Durante un tiempo limitado, los propietarios de espacios que se apunten pronto reciben 100 dólares en créditos (2.500 créditos) por cada asiento Premium que añadan, hasta 500 dólares por cinco asientos. Algunos clientes podrán además obtener acceso anticipado antes de la disponibilidad general.

Qué aporta Premium

Toda la diferencia está en la capacidad:

  • Cinco veces el uso de un asiento estándar
  • Eliminación del límite de uso de cinco horas
  • Reinicios de uso semanales predecibles

Si aun así se alcanza el límite, las empresas pueden añadir créditos compartidos gestionados por el propietario del espacio.

El lado administrativo

Los propietarios y administradores pueden mezclar asientos estándar y Premium en el mismo equipo, mejorar o reasignar asientos según cambien las necesidades, supervisar el uso de todo el espacio y gestionar facturación, consumo y límites de gasto en un único lugar.

El énfasis de la empresa está en que todo eso ocurre sin crear suscripciones separadas: el trabajo permanece dentro del mismo espacio seguro.

Qué significa la cifra

125 dólares al mes se sitúa en la banda alta del software empresarial. Como referencia, es exactamente cinco veces el asiento estándar, y lo que entrega es exactamente cinco veces el uso. El precio es lineal: OpenAI no vende aquí una función, vende capacidad.

Eso apunta a un patrón que se está asentando en los productos de IA. Los límites de uso se convierten en el producto, y el cliente elige plan no por lo que puede hacer sino por cuánto puede hacerlo. Que la eliminación del límite de cinco horas figure como partida aparte lo confirma: la interrupción se ha vuelto un problema vendible.

Para quién es

Los casos de uso que describe la empresa revelan también el público objetivo: propietarios que convierten informes de ventas, comentarios de clientes y datos de inventario en un plan operativo; profesionales de marketing que construyen campañas completas a partir de datos de clientes; desarrolladores que usan Codex para construir y probar funciones en bases de código mayores.

Lo que comparten es que todas son tareas largas con poca tolerancia a la interrupción. Y eso es exactamente lo que vende el asiento Premium: trabajo sin cortes.