¿Qué pasó?

Twitch añadió una nueva opción en la configuración de la cuenta que permite a los streamers rechazar que su contenido se use para entrenar los modelos de inteligencia artificial de Amazon. Los usuarios pueden hacer clic en el avatar de su cuenta, ir al menú de Configuración (Settings) y, en la sección de Seguridad y Privacidad (Security and Privacy), desactivar el botón de 'Entrenamiento de IA Generativa' (Generative AI Training).

Twitch señala que desactivar este botón no impide que la empresa use el contenido para otros fines, como el soporte en tiempo real para campañas de patrocinio, sistemas de recomendación para el descubrimiento de espectadores o herramientas de seguridad comunitaria como AutoMod. No se reveló desde cuándo se usa el contenido para entrenar los sistemas de inteligencia artificial de Amazon.

¿Por qué importa?

El anuncio de la nueva configuración provocó una fuerte reacción entre los creadores de contenido de Twitch. En un foro dedicado al tema, más de 16.000 streamers se opusieron a que su contenido se usara por defecto en el entrenamiento de IA de Amazon.

La controversia creció tras una transmisión en vivo en la que Mary Kish, jefa de la unidad comunitaria de Twitch, anunció el cambio. Kish reconoció que la medida generaría una reacción negativa. Por su parte, Mike Minton, jefe de la unidad de producto de Twitch, calificó su respuesta como 'sincera' y afirmó que mantener la opción activada por defecto era necesario, ya que de lo contrario 'nadie participaría' en el proceso.

Minton señaló que este tipo de uso de datos no es exclusivo de Twitch, y que puede asumirse que casi todo contenido público, con o sin permiso, se usa de alguna forma para entrenar modelos. Los términos de uso de Twitch, vigentes desde marzo de 2024, permiten que la empresa y sus sublicenciatarios usen, reproduzcan y creen obras derivadas del contenido de los usuarios; sin embargo, esos términos no mencionaban explícitamente el entrenamiento de IA generativa.

¿Cómo está la situación en otras empresas?

Este caso pone de manifiesto uno de los problemas centrales que enfrentan los desarrolladores de IA: la escasez de datos de entrenamiento de calidad. Aunque empresas como OpenAI ya han firmado acuerdos con algunos editores (incluido Condé Nast, propietario corporativo de WIRED), las fuentes de datos disminuyen a medida que avanza la tecnología y crece la demanda.

  • Meta: usa publicaciones e imágenes compartidas en Facebook e Instagram para entrenar modelos; también se reveló que las capturas de pantalla de usuarios de gafas inteligentes se usan con el mismo fin.
  • Google/YouTube: se documentaron casos similares de uso de datos.
  • Amazon/Twitch: el contenido de los streamers pudo haberse usado con fines de entrenamiento sin notificación explícita a los usuarios hasta que se añadió la opción de exclusión.

¿Qué sigue?

Aún no se han respondido preguntas sobre desde cuándo se usa el contenido, si los socios comerciales de Amazon tienen acceso a estos datos y en qué medida se protegen los derechos de autor de los creadores de contenido. No se sabe si la empresa ofrecerá aclaraciones adicionales al respecto.