Cuatro horas

En menos de cuatro horas desde que Anthropic confirmara que los modelos Claude incrustarían de forma global marcas de agua invisibles y legibles por máquina en todo contenido generado, el desarrollador Guillaume Meyer publicó su método para anularlas.

Su código para eliminar las marcas de agua del texto generado por Claude se ha vuelto viral en GitHub: ha sido guardado más de 20.000 veces en X y ha atraído a más de 100 colaboradores, con muchos otros incorporando la tecnología a sus propios proyectos.

Un comentario recogido por Wired resume el tono: un especialista en IA escribió que "Anthropic incrusta marcas de agua en sus textos de Claude… el asunto es prácticamente historia un día después".

Por qué lo hacen

Meyer y otros empezaron a investigar cómo funcionan las marcas de agua tras el anuncio de Anthropic. Los motivos no son uniformes:

  • Algunos intentan eludirlas porque no comparten la idea de que todo contenido generado con IA deba etiquetarse como tal.
  • Otros, incluido el propio Meyer, dicen que simplemente disfrutan del reto técnico.
  • Redactores autónomos y creadores de redes sociales también han contactado con Meyer pidiendo ayuda para usar el código.

La postura del propio Meyer es más matizada: afirma que no está en contra de la transparencia y que apoya la atribución del contenido.

El hueco en la regulación

El motivo de la marca de agua es la Ley de IA de la UE. Según las normas, proveedores como Anthropic y OpenAI deben etiquetar el audio, la imagen, el vídeo o el texto sintéticos de modo que una máquina pueda detectar que fueron generados con IA, o afrontar multas de hasta el 3 por ciento de su facturación anual.

El nudo está aquí. Las normas dicen que los proveedores no pueden comercializar herramientas de elusión; pero no existe restricción legal sobre las herramientas independientes.

Es decir, la regulación coloca la obligación en el proveedor y no regula la elusión. Anthropic debe incrustar la marca, pero que un tercero publique código que la elimine no está prohibido.

Cómo leerlo

El episodio aclara qué tipo de solución es el marcado de contenido. Una marca de agua no es un control de seguridad diseñado para detener a un usuario malicioso y técnicamente capaz; es un mecanismo de atribución que funciona a escala. Hace visible el origen del contenido en el uso corriente y no resiste ante un actor decidido.

Leer eso como un fracaso es posible pero incompleto. La comparación: los metadatos que incrustan las cámaras también pueden borrarse y, aun así, sobreviven en la inmensa mayoría de las fotografías y cumplen su función. El valor de una marca de agua está en cambiar el comportamiento mayoritario.

Queda, no obstante, una pregunta regulatoria: ¿hasta dónde puede una norma que impone la obligación solo a los proveedores, dejando libre la elusión, lograr la transparencia que persigue? El intervalo de cuatro horas muestra que la pregunta no es teórica.